Magia.

Así como los poetas y amantes, como cualquier hombre herido, mis vanidades se fueron disolviendo entre sexo, droga y alcohol.  Así el amor que profesaba y los sentimientos que tenía se fueron disolviendo en otros sabores, varios aromas y licor, sobretodo licor. Como todo subió, todo bajo, cuando deje de verla empecé a derrumbarme pedazo…

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El destino predijo.

y ahora será diferente a los demás, distinta a las demás, con una primavera más en la piel, por haber florecido dos veces en un mismo año, por haber probado más de 10 helados... Chocolate normal, con sabor casi a casa, al calor de mamá, empalagoso pero no demasiado, justo y necesario para calmar tristezas,…

La marcha.

He mirado tu cielo, tu amanecer y tus estrellas, te he mirado en tantas noches, te he mirado como trovador y con ojos de poeta. ¡Oh, Santiago! Tú, me has mirado a mí dormir y desvelar con lagrimas, me has visto reír y cometer mas aciertos que errores, me has hecho crecer Santiago, ¡me has…

El amor entre Mahina y Ra’a.

Estaba en la terraza, con el viento que venía de todos lados, me dí cuenta del movimiento homogéneo del aire porque fumaba un cigarrillo, el humo se movió frente a mí en distintas direcciones y me enfoqué tanto en ese movimiento que dejé que se quemará sin fumarlo. El sol estaba tan radiante a mi…

06.48 Santiago

Tenía ganas de no volver y dejar todo a un lado para no perder el sentido, tenía ganas de volver, pero de irme más lejos también ¡ambivalente! Tenía ganas de perderme, de apestar mi ropa a cigarrillo, mi piel, mis manos, mis dedos y mis labios, era el olor, el único aroma que podía impregnarse…

La respuesta.

Quiero ser la respuesta cuando te pregunten ¿crees en la magia? y entonces tú, acto seguido, cierres los ojos y pienses en mi sonrisa, el día que trepe un árbol o el día que despertamos juntos. Quiero ser la respuesta cuando te pregunten ¿te gustan las flores? y entones tú imagines el jardín de mi…

Día dos.

Me sentí bien por aguantar un día sin hablarte, no obstante no aguanto más de 24 horas sin saber de ti, tal vez no te hable, ni te llamé, no necesito tentar tu piel para saber que aun te quiero. Simplemente mi mente te recuerda, vienes a mí en instantes, porque muchas cosas me recuerdan…

Para mí. 

Te vas a enamorar de él.  Dejarás que de a poco se te vayan llenando los ojos de brillo cada que mires sus labios, y al principio no querrás besarlo, no querrás tenerlo, evitaras tocarlo.  Pero de a poco se te irá metiendo, entre la risa y a hurtadillas, te irá haciendo suya y llegará…

Ella.

Aquí va el cigarro de media tarde, con la piel descubierta frente al espejo, moño a medias, tranquila y serena, aquí van sus labios a robarle vida a su tiempo con cada aspiración de humo, muriendo lento y por gusto. Aquí va el café de media tarde, desnuda y descalza contemplando el cielo, tomando en…

Tú, fogarata.

Y continué con mi lista, la que hace meses intento terminar, hoja seca y blanda, más doblada que la arena... y al igual que las palmeras que hace un mes había cortado por tu dolor, hoy las quemaba por el mismo penar, pero esta vez para sentirme libre y más fuerte, para alejarme del frío…